El documento cuenta la historia de Daniel, un joven revolucionario que sufría de hidrocefalia y era miembro del grupo guerrillero M-19. Daniel participó en la toma del Palacio de Justicia en 1985, donde su enfermedad empeoró hasta el punto de la muerte. Después de morir, Daniel usó su estado etéreo para ayudar a los rehenes y descubrir la verdad detrás de la toma. Daniel había encontrado el amor de su vida, Lucía, quien también sufría de hidrocefalia y se suicidó