La mujer recuerda haber estado atrapada en una oficina del Palacio de Justicia durante el asalto del M-19. Estaba con un hombre llamado Carlos. Ambos intentaron desesperadamente salir pero la puerta estaba atascada. Con el tiempo desarrollaron sentimientos el uno por el otro. Finalmente lograron derribar la puerta pero el exterior estaba lleno de cadáveres y balaceras. La mujer perdió la memoria de los eventos posteriores y despertó siendo atendida por paramédicos.