La gestión de calidad se basa en esforzarse por conectar las necesidades de los clientes, analizar procesos para mejorar cada día, establecer equipos que mejoren las necesidades de los clientes y tener un ambiente sano que reconozca los valores del personal. También busca generar un buen ambiente natural y considera tanto el enfoque personal hacia el personal como recurso valioso, como el enfoque hacia el cliente dedicando atención especial a cada uno.