Las centrales térmicas contaminan el aire y contribuyen al efecto invernadero al emitir gases contaminantes a la atmósfera. Esto puede causar problemas respiratorios y de salud en los seres humanos, así como afectar los ecosistemas acuáticos y el paisaje. Las centrales nucleares generan residuos radiactivos peligrosos y aumentan la radiactividad de las personas, lo que puede causar enfermedades. La lluvia radiactiva deposita partículas radiactivas en la superficie terrestre y genera radiación que