Las señales binoculares provienen de los músculos que controlan la convergencia de los ojos y permiten una percepción más precisa de la profundidad y la distancia mediante la combinación de las dos imágenes retinianas. La disparidad retiniana, que es la diferencia entre las dos imágenes que recibe cada ojo, es una señal binocular clave. Las señales binaurales, que usan ambos oídos, permiten juzgar la localización de los sonidos.