Estos pasajes bíblicos tratan sobre la importancia del perdón. Jesús enseña a sus discípulos que deben perdonar a los demás hasta setenta veces siete. La parábola del hijo pródigo ilustra cómo el padre perdona incondicionalmente a su hijo arrepentido. Otra parábola muestra las consecuencias de no perdonar a los demás, ya que Dios no perdonará a aquellos que no perdonan.