Este documento describe un ataque de phishing dirigido a clientes del Banco Santander. Los ciberdelincuentes enviaron correos electrónicos falsos con enlaces a una página web fraudulenta que imitaba la página legítima del banco. El objetivo era robar información de acceso de cuentas. La página fraudulenta se veía muy similar a la real pero solicitaba datos personales que eran enviados a los estafadores. El banco advirtió a clientes sobre este ataque y proporcionó consejos de seguridad como desconfiar