El documento aborda la implementación del pilar 4, centrado en mejorar la calidad y cantidad de datos sobre suelos a través de diversas iniciativas y sistemas de información global y nacional. Se destaca el avance en el monitoreo, capacitación y desarrollo de mapas de suelos, así como los desafíos como la baja respuesta de algunos países y la pandemia de COVID-19. Además, se mencionan compromisos regionales en América del Sur y el Caribe para el manejo sostenible del suelo y la colaboración entre países.