Características de los planetas del sistema solar
Los planetas que componen el sistema solar son de dos tipos: ocho planetas de ley y cinco planetas enanos.
La diferencia entre unos y otros tiene que ver, de acuerdo a la Asociación Astronómica Internacional, con tres
rasgos principales:
 Un planeta debe orbitar alrededor del Sol (y no de otros objetos astronómicos del sistema solar);
 Un planeta debe tener masa suficiente como para alcanzar el equilibrio hidrostático y adquirir una
forma relativamente esférica;
 Un planeta debe ejercer dominio orbital, o sea, no debe compartir su órbita con otros cuerpos celestes.
Por lo tanto, los planetas del sistema solar son ocho (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno,
Urano y Neptuno) y los planetas enanos son cinco (Plutón, Ceres, Eris, Haumea y Makemake).
Los planetas, sin embargo, son masas en movimiento constante, que cumplen su recorrido alrededor del Sol
(o sea, su movimiento de traslación) en tiempos diversos: mientras más alejados estén del Sol, más lenta y
larga será su órbita. Además, los planetas giran sobre su propio eje (o sea, un movimiento de rotación) a un
ritmo distinto y un sentido uniforme (excepto por Venus y Urano, que giran “al revés”). El eje y la velocidad de
rotación de cada planeta es distinto y depende en principio de su composición.
Una comparación de las propiedades y características de los planetas conocidos arroja datos como los
siguientes:
Planeta Diámetro en el ecuador (km) Distancia al Sol (km) Núme
Mercurio 4.879,4 km 57.910.000 km 0
Venus 12.104 km 108.200.000 km 0
La Tierra 12.742 km 149.600.000 km 1
Marte 6.779 km 227.940.000 km 2
Júpiter 139.820 km 778.330.000 km 79
Saturno 116.460 km 1.429.400.000 km 82
Urano 50.724 km 2.870.990.000 km 27
Neptuno 49.244 km 4.504.300.000 km 14
Planetas del sistema solar
1. Mercurio
Por no tener atmósfera, Mercurio no conserva por la noche el calor
que recibe del Sol.
Representado astronómica y astrológicamente con el símbolo ☿, Mercurio es el planeta más cercano al Sol
y el más pequeño de todos los planetas interiores. Desprovisto de satélites naturales, se trata de un
planeta rocoso, formado en un 70 % por elementos metálicos (hierro, en particular) y el 30 % restante son
diversos silicatos, por lo que es el segundo planeta más denso de todo el sistema solar, después de la Tierra.
Mercurio tiene una superficie seca y repleta de cráteres de impacto de meteoritos y otros objetos
astronómicos, muchos de los cuales tienen una antigüedad cercana a los 4 mil millones de años, ya que el
planeta prácticamente no tiene una atmósfera que frene estos objetos. Al estar tan cerca del Sol, la superficie
de Mercurio es ardiente durante el día, oscilando alrededor de los 350 °C; pero a la vez la ausencia de
una atmósfera le otorga noches heladas de alrededor de -170° C.
Las primeras observaciones de Mercurio datan de la antigüedad más temprana (el milenio III a. C.), pero su
nombre actual hace referencia al dios romano Mercurio, variante del dios griego Hermes. Este último era el
nombre que le daban los griegos cuando lo observaban durante el anochecer, mientras que en el cielo de la
mañana lo llamaban Apolo. El primero en darse cuenta de que se trataba del mismo astro fue el filósofo y
matemático Pitágoras de Samos (c. 569 – c.475 a. C.).
2. Venus
Venus tiene una presión atmosférica 90 veces mayor que la
terrestre.
Representado con el signo ♀ en la astronomía y astrología, Venus es un planeta interior que carece de
satélites y es el segundo objeto más brillante de la noche terrestre (después de la Luna). Su nombre
rinde homenaje a la diosa romana del amor apasionado, la misma que los griegos llamaban Afrodita.
Al igual que los demás planetas interiores, Venus es un planeta rocoso, pero está envuelto en una densa
atmósfera de dióxido de carbono (CO2), nitrógeno molecular (N2) y ácido sulfhídrico (H2S), los cuales son
conocidos gases de efecto invernadero. Por esa razón, Venus es el planeta más caliente del sistema
solar, mucho más que Mercurio, a pesar de estar este último más cerca del Sol. Su temperatura promedio es
de 463,85 °C.
Dicha atmósfera, además, le confiere a Venus un color blanco amarillento, y una presión atmosférica 90
veces mayor que la terrestre. Por otro lado, su movimiento de rotación es particularmente lento (y contrario
en sentido al de la mayoría de los planetas), de modo que en Venus un día dura bastante más que un año.
En general, es un lugar incompatible con la vida, aunque existe evidencia de ciertos compuestos
orgánicos en su superficie que podría sugerir presencia bacteriana.
3. La Tierra
El 71 % de la superficie terrestre está cubierta por agua.
La Tierra, nuestro planeta, es bastante excepcional en comparación con el resto del sistema solar. No solo
porque estamos nosotros en él, los únicos seres vivos autoconscientes de los que tenemos noticia, sino
porque es el único planeta que tiene agua en estado líquido y una biósfera floreciente desde hace
varios miles de millones de años. Existen muchas teorías y explicaciones para este fenómeno, pero lo cierto
es que el planeta se encuentra a la distancia ideal del Sol, lo que hace que no resulte ni demasiado caliente,
ni demasiado frío.
Es el planeta más denso de todo el sistema solar, y el quinto más grande en proporciones. La Tierra
tiene un núcleo de hierro y níquel cuyos movimientos internos generan una potente magnetósfera, y a la vez
una atmósfera no demasiado densa, compuesta en un 78 % por nitrógeno, en un 21 % por oxígeno y el resto
son otras sustancias como el argón, el dióxido de carbono, el ozono y el vapor de agua. Gracias a la
retención calórica de la atmósfera, el planeta tiene un clima benigno y estable, pues de otro modo sus
temperaturas medias rondarían los -18 °C.
El 71 % de la superficie terrestre está cubierta por agua, particularmente por el agua salada de los océanos,
y el ciclo hidrológico es lo que mantiene la atmósfera fresca y estable, además del intercambio de elementos
que propició el surgimiento de la vida. La Tierra tiene un único satélite natural, la Luna, cuyo origen se
estima en un planeta enano o planetoide que compartía órbita con el planeta y acabó estrellándose con él
hace 4530 millones de años aproximadamente.
El nombre de la Tierra proviene de la voz romana Terra, equivalente a la Gea griega, una diosa primigenia
asociada a la fecundidad y la feminidad, equivalente a la Madre Tierra de otras mitologías y religiones. En
astronomía y astrología se representa el planeta mediante el símbolo ♁.
Más en: Planeta Tierra
4. Marte
Marte y la Tierra tienen períodos de rotación y ciclos orbitales
semejantes.
Marte es el último de los planetas interiores, bautizado así en honor al dios romano de la guerra, equivalente
al Ares de los griegos, y conocido también como el “planeta rojo” por el abundante óxido de hierro que
hay en su superficie. Tiene dos satélites naturales, pequeños y de forma irregular, llamados Fobos (del
griego phobos, “miedo”) y Deimos (del griego deímos, “terror”), cuyo origen se desconoce pero que podrían
ser asteroides capturados por la gravedad del planeta.
Es un planeta más pequeño que la Tierra, pero comparte con esta numerosas características físicas, además
de un período de rotación y ciclos orbitales semejantes. Marte tiene una atmósfera liviana (100 veces menos
densa que la terrestre), compuesta mayormente por dióxido de carbono (CO2), y una superficie árida y
arenosa, repleta de dunas que mueven los vientos marcianos.
Sin embargo, este planeta desértico tiene densas acumulaciones de hielo en sus casquetes polares, lo
suficientemente grandes como para inundar el planeta entero bajo 11 metros de agua, si es que estos hielos
pudieran derretirse.
La humanidad ha observado a Marte desde tiempos remotos, dado que puede verse a simple vista en una
noche despejada. La astronomía y astrología lo representa con el símbolo ♂ y, después de la Luna, es uno
de los destinos espaciales más codiciados por el ser humano en su carrera contemporánea de exploración
espacial.
Más en: Marte
5. Júpiter
El volumen de Júpiter es 1321 veces mayor al de la Tierra pero su
densidad es mucho menor.
Júpiter es el primero de los planetas exteriores, es decir, de aquellos que están más allá del cinturón de
asteroides del sistema solar. Se trata de un gigantesco planeta gaseoso, superado
en volumen únicamente por el Sol, ya que en Júpiter cabe dos veces y media la masa total del resto de los
planetas combinada. Su volumen, por ejemplo, es 1321 veces mayor al de la Tierra, pero al mismo tiempo es
muchísimo menos denso que ella.
A diferencia de los planetas interiores, Júpiter no tiene una superficie definida, sino que es una bola
compuesta de hidrógeno (87 %), helio (13 %) y otras sustancias como argón, metano, amoníaco y sulfuro
de hidrógeno en pequeñísimas cantidades. Todos estos gases están alrededor de un núcleo rocoso
cubierto por una capa profunda de hidrógeno metálico en estado líquido. Esto quiere decir que no
existe una separación clara entre la atmósfera y el interior líquido del planeta, sino que se pasa de una a la
otra de manera gradual.
Júpiter tiene en la región tropical de su hemisferio sur un enorme anticiclón conocido como la Gran
Mancha Roja, observada por primera vez en 1664 por el científico inglés Robert Hooke (1635-1703). Es un
enorme remolino de al menos tres siglos de antigüedad, en cuya periferia se han registrado vientos de hasta
400 kmph. En esta gigantesca tormenta cabría dos veces nuestro planeta entero.
El nombre de este planeta rinde homenaje al dios padre del panteón romano, equivalente al Zeus de los
griegos, y en la astronomía y astrología se lo representa con el símbolo ♃. A lo largo de la historia se le han
atribuido alrededor de 79 satélites naturales de distinto tamaño y forma, entre los cuales destacan las cuatro
“lunas galileanas” (ya que fue Galileo Galilei el primero en observarlas): Ío, Europa, Ganímedes y Calisto.
Más en: Júpiter
6. Saturno
Los anillos de Saturno están compuestos por millones de partículas.
Saturno es el sexto planeta del sistema solar y uno de los más grandes que se conocen. Su tamaño y su
masa son solo superadas por Júpiter, y su cinturón de anillos visible desde la Tierra constituye un rasgo
muy característico. Fue uno de los planetas más lejanos observados en tiempos antiguos, y se pensaba
que marcaba el fin del universo conocido.
Al igual que Júpiter, Saturno es un gigante gaseoso, que tiene la forma de una esfera achatada en los
polos. Se trata de un planeta muy poco denso (es menos denso que el agua) y con una baja gravedad
relativa, compuesto principalmente por hidrógeno (96 %) y helio (3 %), además de escasos rastros de
metano, vapor de agua y amoníaco. Se desconoce si tiene un núcleo líquido o rocoso de hidrógeno metálico
debajo de los 30.000 kilómetros exteriores de su atmósfera.
Saturno tiene múltiples satélites naturales, los mayores son Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán,
Hiperión, Jápeto y Febe. Estas lunas se hallan más allá del anillo de materiales que orbita alrededor del
planeta, compuesto por millones de partículas de menor tamaño que giran a una velocidad 15 veces superior
a la de una bala.
El nombre de Saturno proviene del titán de la mitología romana, padre de Júpiter y de los dioses olímpicos, al
que los griegos antiguos llamaban Cronos, y se lo representa en la astronomía y la astrología con el símbolo
♄.
Más en: Saturno
7. Urano
El eje de rotación de Urano está drásticamente inclinado.
Urano es el cuarto planeta más masivo del sistema solar y, aunque es observable a simple vista en el cielo
nocturno terrestre, no fue descubierto hasta 1781, convirtiéndose así en el primer planeta en ser
descubierto mediante el uso de un telescopio. Al igual que Neptuno, tiene una composición muy distinta
de los otros dos gigantes gaseosos, por lo que se suele llamar a estos dos últimos planetas los “gigantes
helados”.
Su atmósfera es la más fría del sistema solar, con una temperatura promedio de -224 °C. Dicha atmósfera
está compuesta por hidrógeno y helio, pero también por vapor de agua, amoníaco, metano y trazas
de hidrocarburos. Además, el interior del planeta está compuesto por un manto de hielos de varias
capas y un corazón de roca congelada, pero incluso así se trata de un planeta muy poco denso y muy poco
masivo en comparación con los demás.
Un detalle peculiar de Urano tiene que ver con la disposición de sus polos: al estar su eje de rotación tan
inclinado, sus polos se hallan a la altura de lo que tendría que ser el ecuador. Otro detalle apunta a su
particular frialdad, tan acentuada que incluso Neptuno, un planeta más distante del sol, irradia mayor
temperatura.
Urano también tiene un sistema de anillos comparable al de Saturno, compuesto por materiales de
tamaño muy variable, desde micrómetros hasta casi un metro, organizados en 13 anillos concéntricos de
apenas unos pocos kilómetros de grosor.
Urano recibe su nombre de la deidad griega primigenia que personifica al cielo, llamada por los romanos
posteriormente Caelus. El símbolo astronómico y astrológico para este planeta es ♅.
8. Neptuno
Los tenues anillos de Neptuno están formados por hielo, silicatos y
compuestos orgánicos.
El último planeta del sistema solar es el distante Neptuno, un gigante helado cuyo nombre proviene del dios
romano del mar, equivalente al dios griego Poseidón. Fue el primer planeta en ser descubierto gracias a
los puros cálculos matemáticos en 1846, y tiene una composición muy similar a la de Urano, planeta
considerado como su “gemelo”. En la astronomía y la astrología se lo representa con el símbolo ♆, similar al
tridente con que se representaba al dios del mar.
Neptuno tiene un pequeño núcleo de roca recubierto por una costra congelada, todo sumergido en
una atmósfera gruesa y densa de nubes de hidrógeno, helio, agua y metano. La atmósfera es tan densa
que alcanza presiones casi 100.000 veces mayores que las experimentadas en la Tierra, y su temperatura
promedio es de -218 °C, al recibir muy poca radiación solar, lo cual apunta a una fuente de calor interna que
todavía se desconoce con exactitud.
Por lo demás, Neptuno es un planeta mucho más dinámico de lo que pareciera, con una atmósfera repleta
de tormentas y vientos de alrededor de 2200 kilómetros por hora, separada en bandas de nubes y provista
de una coloración azul derivada del metano.
También tiene un sistema muy tenue de anillos, distinto a los de Urano y Saturno, y conformado por
partículas de hielo, silicatos y compuestos orgánicos de coloración muy oscura. Hasta la fecha se conocen
tres de estos anillos exteriores y una lámina de materiales muy débil que se extiende hacia la superficie del
planeta. También se le conocen 14 satélites hasta el momento.
Más en: Neptuno
¿Es Plutón un planeta?
Por su tamaño y por compartir su órbita, Plutón es considerado un
planeta enano.
Durante mucho tiempo, Plutón fue considerado el último y más lejano planeta del sistema solar, cosa que
parece evidenciar su nombre, referido al dios romano del inframundo, variante del Hades de los griegos.
Sin embargo, a medida que la exploración y el estudio del sistema solar arrojó más información sobre los
objetos astronómicos, la organización encargada de la estandarización de los criterios astronómicos, la
Unión Astronómica Internacional (UAI), entendió que Plutón presenta más rasgos en común con los
otros planetas enanos que con los planetas ordinarios.
Estos rasgos incluyen su pequeño tamaño, su órbita por fuera de la eclíptica (o sea, contraria a la del resto
de los planetas) y la presencia de Caronte, un compañero de órbita del mismo tamaño y masa descubierto
en 1978, además de otros objetos de menor tamaño que los acompañan en su inusual recorrido por el
sistema solar. Así, desde agosto de 2006, Plutón ingresó a la lista de los planetas enanos del sistema solar,
y dejó de ser considerado un planeta ordinario.
Fuente: https://concepto.de/planetas-del-sistema-solar/#ixzz8Z7bqRhlE
planetas CARACTERISTICAS EXPLICA LOS PLANETAS

planetas CARACTERISTICAS EXPLICA LOS PLANETAS

  • 1.
    Características de losplanetas del sistema solar Los planetas que componen el sistema solar son de dos tipos: ocho planetas de ley y cinco planetas enanos. La diferencia entre unos y otros tiene que ver, de acuerdo a la Asociación Astronómica Internacional, con tres rasgos principales:  Un planeta debe orbitar alrededor del Sol (y no de otros objetos astronómicos del sistema solar);  Un planeta debe tener masa suficiente como para alcanzar el equilibrio hidrostático y adquirir una forma relativamente esférica;  Un planeta debe ejercer dominio orbital, o sea, no debe compartir su órbita con otros cuerpos celestes. Por lo tanto, los planetas del sistema solar son ocho (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) y los planetas enanos son cinco (Plutón, Ceres, Eris, Haumea y Makemake). Los planetas, sin embargo, son masas en movimiento constante, que cumplen su recorrido alrededor del Sol (o sea, su movimiento de traslación) en tiempos diversos: mientras más alejados estén del Sol, más lenta y larga será su órbita. Además, los planetas giran sobre su propio eje (o sea, un movimiento de rotación) a un ritmo distinto y un sentido uniforme (excepto por Venus y Urano, que giran “al revés”). El eje y la velocidad de rotación de cada planeta es distinto y depende en principio de su composición. Una comparación de las propiedades y características de los planetas conocidos arroja datos como los siguientes: Planeta Diámetro en el ecuador (km) Distancia al Sol (km) Núme Mercurio 4.879,4 km 57.910.000 km 0 Venus 12.104 km 108.200.000 km 0 La Tierra 12.742 km 149.600.000 km 1 Marte 6.779 km 227.940.000 km 2 Júpiter 139.820 km 778.330.000 km 79 Saturno 116.460 km 1.429.400.000 km 82 Urano 50.724 km 2.870.990.000 km 27 Neptuno 49.244 km 4.504.300.000 km 14 Planetas del sistema solar 1. Mercurio
  • 2.
    Por no teneratmósfera, Mercurio no conserva por la noche el calor que recibe del Sol. Representado astronómica y astrológicamente con el símbolo ☿, Mercurio es el planeta más cercano al Sol y el más pequeño de todos los planetas interiores. Desprovisto de satélites naturales, se trata de un planeta rocoso, formado en un 70 % por elementos metálicos (hierro, en particular) y el 30 % restante son diversos silicatos, por lo que es el segundo planeta más denso de todo el sistema solar, después de la Tierra. Mercurio tiene una superficie seca y repleta de cráteres de impacto de meteoritos y otros objetos astronómicos, muchos de los cuales tienen una antigüedad cercana a los 4 mil millones de años, ya que el planeta prácticamente no tiene una atmósfera que frene estos objetos. Al estar tan cerca del Sol, la superficie de Mercurio es ardiente durante el día, oscilando alrededor de los 350 °C; pero a la vez la ausencia de una atmósfera le otorga noches heladas de alrededor de -170° C. Las primeras observaciones de Mercurio datan de la antigüedad más temprana (el milenio III a. C.), pero su nombre actual hace referencia al dios romano Mercurio, variante del dios griego Hermes. Este último era el nombre que le daban los griegos cuando lo observaban durante el anochecer, mientras que en el cielo de la mañana lo llamaban Apolo. El primero en darse cuenta de que se trataba del mismo astro fue el filósofo y matemático Pitágoras de Samos (c. 569 – c.475 a. C.). 2. Venus Venus tiene una presión atmosférica 90 veces mayor que la terrestre. Representado con el signo ♀ en la astronomía y astrología, Venus es un planeta interior que carece de satélites y es el segundo objeto más brillante de la noche terrestre (después de la Luna). Su nombre rinde homenaje a la diosa romana del amor apasionado, la misma que los griegos llamaban Afrodita. Al igual que los demás planetas interiores, Venus es un planeta rocoso, pero está envuelto en una densa atmósfera de dióxido de carbono (CO2), nitrógeno molecular (N2) y ácido sulfhídrico (H2S), los cuales son conocidos gases de efecto invernadero. Por esa razón, Venus es el planeta más caliente del sistema solar, mucho más que Mercurio, a pesar de estar este último más cerca del Sol. Su temperatura promedio es de 463,85 °C. Dicha atmósfera, además, le confiere a Venus un color blanco amarillento, y una presión atmosférica 90 veces mayor que la terrestre. Por otro lado, su movimiento de rotación es particularmente lento (y contrario en sentido al de la mayoría de los planetas), de modo que en Venus un día dura bastante más que un año.
  • 3.
    En general, esun lugar incompatible con la vida, aunque existe evidencia de ciertos compuestos orgánicos en su superficie que podría sugerir presencia bacteriana. 3. La Tierra El 71 % de la superficie terrestre está cubierta por agua. La Tierra, nuestro planeta, es bastante excepcional en comparación con el resto del sistema solar. No solo porque estamos nosotros en él, los únicos seres vivos autoconscientes de los que tenemos noticia, sino porque es el único planeta que tiene agua en estado líquido y una biósfera floreciente desde hace varios miles de millones de años. Existen muchas teorías y explicaciones para este fenómeno, pero lo cierto es que el planeta se encuentra a la distancia ideal del Sol, lo que hace que no resulte ni demasiado caliente, ni demasiado frío. Es el planeta más denso de todo el sistema solar, y el quinto más grande en proporciones. La Tierra tiene un núcleo de hierro y níquel cuyos movimientos internos generan una potente magnetósfera, y a la vez una atmósfera no demasiado densa, compuesta en un 78 % por nitrógeno, en un 21 % por oxígeno y el resto son otras sustancias como el argón, el dióxido de carbono, el ozono y el vapor de agua. Gracias a la retención calórica de la atmósfera, el planeta tiene un clima benigno y estable, pues de otro modo sus temperaturas medias rondarían los -18 °C. El 71 % de la superficie terrestre está cubierta por agua, particularmente por el agua salada de los océanos, y el ciclo hidrológico es lo que mantiene la atmósfera fresca y estable, además del intercambio de elementos que propició el surgimiento de la vida. La Tierra tiene un único satélite natural, la Luna, cuyo origen se estima en un planeta enano o planetoide que compartía órbita con el planeta y acabó estrellándose con él hace 4530 millones de años aproximadamente. El nombre de la Tierra proviene de la voz romana Terra, equivalente a la Gea griega, una diosa primigenia asociada a la fecundidad y la feminidad, equivalente a la Madre Tierra de otras mitologías y religiones. En astronomía y astrología se representa el planeta mediante el símbolo ♁. Más en: Planeta Tierra 4. Marte Marte y la Tierra tienen períodos de rotación y ciclos orbitales semejantes.
  • 4.
    Marte es elúltimo de los planetas interiores, bautizado así en honor al dios romano de la guerra, equivalente al Ares de los griegos, y conocido también como el “planeta rojo” por el abundante óxido de hierro que hay en su superficie. Tiene dos satélites naturales, pequeños y de forma irregular, llamados Fobos (del griego phobos, “miedo”) y Deimos (del griego deímos, “terror”), cuyo origen se desconoce pero que podrían ser asteroides capturados por la gravedad del planeta. Es un planeta más pequeño que la Tierra, pero comparte con esta numerosas características físicas, además de un período de rotación y ciclos orbitales semejantes. Marte tiene una atmósfera liviana (100 veces menos densa que la terrestre), compuesta mayormente por dióxido de carbono (CO2), y una superficie árida y arenosa, repleta de dunas que mueven los vientos marcianos. Sin embargo, este planeta desértico tiene densas acumulaciones de hielo en sus casquetes polares, lo suficientemente grandes como para inundar el planeta entero bajo 11 metros de agua, si es que estos hielos pudieran derretirse. La humanidad ha observado a Marte desde tiempos remotos, dado que puede verse a simple vista en una noche despejada. La astronomía y astrología lo representa con el símbolo ♂ y, después de la Luna, es uno de los destinos espaciales más codiciados por el ser humano en su carrera contemporánea de exploración espacial. Más en: Marte 5. Júpiter El volumen de Júpiter es 1321 veces mayor al de la Tierra pero su densidad es mucho menor. Júpiter es el primero de los planetas exteriores, es decir, de aquellos que están más allá del cinturón de asteroides del sistema solar. Se trata de un gigantesco planeta gaseoso, superado en volumen únicamente por el Sol, ya que en Júpiter cabe dos veces y media la masa total del resto de los planetas combinada. Su volumen, por ejemplo, es 1321 veces mayor al de la Tierra, pero al mismo tiempo es muchísimo menos denso que ella. A diferencia de los planetas interiores, Júpiter no tiene una superficie definida, sino que es una bola compuesta de hidrógeno (87 %), helio (13 %) y otras sustancias como argón, metano, amoníaco y sulfuro de hidrógeno en pequeñísimas cantidades. Todos estos gases están alrededor de un núcleo rocoso cubierto por una capa profunda de hidrógeno metálico en estado líquido. Esto quiere decir que no existe una separación clara entre la atmósfera y el interior líquido del planeta, sino que se pasa de una a la otra de manera gradual. Júpiter tiene en la región tropical de su hemisferio sur un enorme anticiclón conocido como la Gran Mancha Roja, observada por primera vez en 1664 por el científico inglés Robert Hooke (1635-1703). Es un enorme remolino de al menos tres siglos de antigüedad, en cuya periferia se han registrado vientos de hasta 400 kmph. En esta gigantesca tormenta cabría dos veces nuestro planeta entero.
  • 5.
    El nombre deeste planeta rinde homenaje al dios padre del panteón romano, equivalente al Zeus de los griegos, y en la astronomía y astrología se lo representa con el símbolo ♃. A lo largo de la historia se le han atribuido alrededor de 79 satélites naturales de distinto tamaño y forma, entre los cuales destacan las cuatro “lunas galileanas” (ya que fue Galileo Galilei el primero en observarlas): Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. Más en: Júpiter 6. Saturno Los anillos de Saturno están compuestos por millones de partículas. Saturno es el sexto planeta del sistema solar y uno de los más grandes que se conocen. Su tamaño y su masa son solo superadas por Júpiter, y su cinturón de anillos visible desde la Tierra constituye un rasgo muy característico. Fue uno de los planetas más lejanos observados en tiempos antiguos, y se pensaba que marcaba el fin del universo conocido. Al igual que Júpiter, Saturno es un gigante gaseoso, que tiene la forma de una esfera achatada en los polos. Se trata de un planeta muy poco denso (es menos denso que el agua) y con una baja gravedad relativa, compuesto principalmente por hidrógeno (96 %) y helio (3 %), además de escasos rastros de metano, vapor de agua y amoníaco. Se desconoce si tiene un núcleo líquido o rocoso de hidrógeno metálico debajo de los 30.000 kilómetros exteriores de su atmósfera. Saturno tiene múltiples satélites naturales, los mayores son Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán, Hiperión, Jápeto y Febe. Estas lunas se hallan más allá del anillo de materiales que orbita alrededor del planeta, compuesto por millones de partículas de menor tamaño que giran a una velocidad 15 veces superior a la de una bala. El nombre de Saturno proviene del titán de la mitología romana, padre de Júpiter y de los dioses olímpicos, al que los griegos antiguos llamaban Cronos, y se lo representa en la astronomía y la astrología con el símbolo ♄. Más en: Saturno 7. Urano
  • 6.
    El eje derotación de Urano está drásticamente inclinado. Urano es el cuarto planeta más masivo del sistema solar y, aunque es observable a simple vista en el cielo nocturno terrestre, no fue descubierto hasta 1781, convirtiéndose así en el primer planeta en ser descubierto mediante el uso de un telescopio. Al igual que Neptuno, tiene una composición muy distinta de los otros dos gigantes gaseosos, por lo que se suele llamar a estos dos últimos planetas los “gigantes helados”. Su atmósfera es la más fría del sistema solar, con una temperatura promedio de -224 °C. Dicha atmósfera está compuesta por hidrógeno y helio, pero también por vapor de agua, amoníaco, metano y trazas de hidrocarburos. Además, el interior del planeta está compuesto por un manto de hielos de varias capas y un corazón de roca congelada, pero incluso así se trata de un planeta muy poco denso y muy poco masivo en comparación con los demás. Un detalle peculiar de Urano tiene que ver con la disposición de sus polos: al estar su eje de rotación tan inclinado, sus polos se hallan a la altura de lo que tendría que ser el ecuador. Otro detalle apunta a su particular frialdad, tan acentuada que incluso Neptuno, un planeta más distante del sol, irradia mayor temperatura. Urano también tiene un sistema de anillos comparable al de Saturno, compuesto por materiales de tamaño muy variable, desde micrómetros hasta casi un metro, organizados en 13 anillos concéntricos de apenas unos pocos kilómetros de grosor. Urano recibe su nombre de la deidad griega primigenia que personifica al cielo, llamada por los romanos posteriormente Caelus. El símbolo astronómico y astrológico para este planeta es ♅. 8. Neptuno Los tenues anillos de Neptuno están formados por hielo, silicatos y compuestos orgánicos. El último planeta del sistema solar es el distante Neptuno, un gigante helado cuyo nombre proviene del dios romano del mar, equivalente al dios griego Poseidón. Fue el primer planeta en ser descubierto gracias a los puros cálculos matemáticos en 1846, y tiene una composición muy similar a la de Urano, planeta considerado como su “gemelo”. En la astronomía y la astrología se lo representa con el símbolo ♆, similar al tridente con que se representaba al dios del mar.
  • 7.
    Neptuno tiene unpequeño núcleo de roca recubierto por una costra congelada, todo sumergido en una atmósfera gruesa y densa de nubes de hidrógeno, helio, agua y metano. La atmósfera es tan densa que alcanza presiones casi 100.000 veces mayores que las experimentadas en la Tierra, y su temperatura promedio es de -218 °C, al recibir muy poca radiación solar, lo cual apunta a una fuente de calor interna que todavía se desconoce con exactitud. Por lo demás, Neptuno es un planeta mucho más dinámico de lo que pareciera, con una atmósfera repleta de tormentas y vientos de alrededor de 2200 kilómetros por hora, separada en bandas de nubes y provista de una coloración azul derivada del metano. También tiene un sistema muy tenue de anillos, distinto a los de Urano y Saturno, y conformado por partículas de hielo, silicatos y compuestos orgánicos de coloración muy oscura. Hasta la fecha se conocen tres de estos anillos exteriores y una lámina de materiales muy débil que se extiende hacia la superficie del planeta. También se le conocen 14 satélites hasta el momento. Más en: Neptuno ¿Es Plutón un planeta? Por su tamaño y por compartir su órbita, Plutón es considerado un planeta enano. Durante mucho tiempo, Plutón fue considerado el último y más lejano planeta del sistema solar, cosa que parece evidenciar su nombre, referido al dios romano del inframundo, variante del Hades de los griegos. Sin embargo, a medida que la exploración y el estudio del sistema solar arrojó más información sobre los objetos astronómicos, la organización encargada de la estandarización de los criterios astronómicos, la Unión Astronómica Internacional (UAI), entendió que Plutón presenta más rasgos en común con los otros planetas enanos que con los planetas ordinarios. Estos rasgos incluyen su pequeño tamaño, su órbita por fuera de la eclíptica (o sea, contraria a la del resto de los planetas) y la presencia de Caronte, un compañero de órbita del mismo tamaño y masa descubierto en 1978, además de otros objetos de menor tamaño que los acompañan en su inusual recorrido por el sistema solar. Así, desde agosto de 2006, Plutón ingresó a la lista de los planetas enanos del sistema solar, y dejó de ser considerado un planeta ordinario. Fuente: https://concepto.de/planetas-del-sistema-solar/#ixzz8Z7bqRhlE