El narrador se despierta asustado después de recibir una carta misteriosa que decía "NO MIRES ATRÁS" escrita con sangre. Al mirar atrás, ve a su madre desfigurada sin un brazo y un ojo. Corre a la escuela para contarles a sus amigos pero nadie le cree. Más tarde va a la comisaría para informar a la policía pero encuentra al oficial con una apariencia terrorífica y ojos en blanco. El narrador no entiende lo que está sucediendo.