El documento discute las prioridades de políticas para países en desarrollo, incluyendo garantizar mayor equidad, permitir libre expresión y participación, hacer frente a presiones ambientales y manejar el cambio demográfico. Se describen dos escenarios posibles, uno manteniendo las tendencias actuales y otro con políticas más ambiciosas para acelerar el progreso a través de una mayor coordinación entre frentes como equidad, reducción de mortalidad infantil y participación ciudadana en temas ambientales y demográficos.