Este documento discute diferentes métodos para medir el desarrollo, incluyendo el Producto Interno Bruto per cápita, el Índice de Desarrollo Humano y otros índices alternativos. Explica las limitaciones de usar solo el PIB y las ventajas del IDH de incluir dimensiones adicionales como la educación y la esperanza de vida. También reconoce que la medición del desarrollo es un proceso dinámico que debe adaptarse a los cambios en el mundo.