Este documento discute la importancia de la oración en el ministerio cristiano. En 3 oraciones o menos:
El documento enfatiza que los verdaderos predicadores son hombres de oración, moldeados por la oración secreta. La oración es la fuerza más poderosa de un predicador y da vida a sus sermones y ministerio. Sin la oración, un predicador es incompetente y sus sermones carecen de poder y vida espiritual.