El documento habla sobre la importancia de la oración según Jesús y la Biblia. Resalta que Jesús oraba con frecuencia y enseñó a sus seguidores a orar. También discute algunas razones por las que las oraciones a veces no son contestadas, como la desobediencia, el pecado o el egoísmo. Finalmente, enfatiza que todos los cristianos deben orar constantemente y que Dios responderá a las oraciones de sus hijos.