El documento critica varios aspectos de la sociedad española actual, alegando que por el deseo de no parecer de derechas, el gobierno y los ciudadanos toleran problemas como la sobrepoblación de prisiones y el desempleo por la inmigración ilegal, el aborto sin restricciones, la falta de apoyo a las víctimas del terrorismo, y la priorización de los jóvenes sobre los ancianos. También señala la falta de control de los medios de comunicación y una aplicación demasiado indulgente de las leyes penales