El documento describe cómo el equipo de fútbol Betis llevó la copa que ganó a la Basílica del Gran Poder en Sevilla para mostrar su agradecimiento a la imagen de Jesús del Gran Poder. Miles de fanáticos del Betis acompañaron al equipo. El cardenal de Sevilla los felicitó por ganarse el corazón de la gente. Los jugadores besaron el talón de la imagen en señal de silenciosa reflexión y gratitud.