El mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, invitando a los católicos a honrarle a través de acciones concretas que demuestren amor en sus vidas diarias. Se enfatiza la importancia de acercarse a Jesús mediante la oración, la veneración y la práctica de buenas obras, así como las promesas asociadas a esta devoción. Además, se sugiere que los creyentes utilicen imágenes del Sagrado Corazón para recordar y fomentar esta relación amorosa con Cristo a lo largo del año.