Las armas no letales se definen como aquellas que permiten proyectar fuerza de forma que se minimice la posibilidad de consecuencias mortales. Incluyen tecnologías como municiones de impacto, barreras, electrochoques, acústicas y de energía dirigida. Su uso legítimo debe ceñirse a principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y racionalidad.