Este documento discute las exageradas pensiones vitalicias que reciben los expresidentes mexicanos, las cuales ascienden a unos 205,122 pesos mensuales, equivalentes al salario de un secretario de Estado. Estas pensiones cuestan más de 40 millones de pesos al año al gobierno mexicano y también incluyen gastos médicos, de seguridad y apoyo personal. Aunque existe un acuerdo presidencial que establece estas pensiones, carecen de sustento jurídico en la ley. El documento concluye que estas pensiones son ex