El documento explora la naturaleza del pecado según la Biblia, afirmando que todos los humanos han pecado y están separados de la gloria de Dios. Destaca que la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es la vida eterna a través de Jesucristo, quien llevó nuestros pecados y sufrió por nosotros. Además, se enfatiza la importancia de reconocer y arrepentirse del pecado para experimentar la salvación.