El cultivo de trigo en Argentina en 2010/11 presenta un alto riesgo de rentabilidad negativa debido a los altos costos de producción y los bajos precios causados por la intervención estatal. Para ser rentable, el rendimiento necesario sería de al menos 43 quintales por hectárea, pero los precios podrían ser casi el doble sin las retenciones y controles de precios. Los productores esperan señales de cambio en la política para evitar que Argentina pierda participación en el mercado internacional de trigo.