La historia de las comunicaciones ha evolucionado desde los primeros correos humanos y el telégrafo hasta las modernas redes de datos. Los dispositivos como el teléfono y los modems se han vuelto más pequeños y eficientes. Las primeras redes locales se crearon para compartir recursos como discos duros e impresoras entre equipos conectados. Los protocolos como Ethernet y TCP/IP regulan aspectos técnicos de las redes para permitir la comunicación entre ordenadores.