La inteligencia artificial (IA) es una rama de la informática dedicada al desarrollo de agentes inteligentes capaces de realizar tareas asociadas a la inteligencia humana. Su evolución comenzó en 1950 con la prueba de Turing y ha mostrado un crecimiento rápido, generando aplicaciones que mejoran la vida diaria pero también plantean desafíos éticos y de privacidad. Entre los pros se incluyen mejoras en la calidad de vida y seguridad laboral, mientras que los contras abarcan preocupaciones sobre datos personales y posibles pérdidas de empleo.