El convenio internacional MARPOL se adoptó para prevenir la contaminación marina por buques, introduciendo reglas específicas en varios anexos sobre hidrocarburos, sustancias nocivas, aguas sucias y basuras, con enmiendas que mejoran su implementación a lo largo de los años. El Convenio sobre el Trabajo Marítimo (2006) busca garantizar condiciones laborales adecuadas para los marineros y consolidar normas internacionales existentes, abordando la competencia desleal en el sector. Finalmente, se definen aspectos clave del contrato de transporte marítimo, incluidos los roles de las partes involucradas y la importancia del conocimiento de embarque como documento fundamental del acuerdo.