El documento aborda los 'principios básicos' para la reestructuración de deudas soberanas, enfatizando el derecho de un estado soberano a gestionar su deuda y la importancia de negociaciones constructivas entre deudores y acreedores. Se destacan principios como la transparencia, imparcialidad, trato equitativo y sostenibilidad, que deben guiar el proceso de reestructuración. La propuesta, respaldada por el G77+China, busca establecer un marco justo y ordenado para las reestructuraciones de deuda, promoviendo la participación de todos los acreedores.