La crisis de deuda soberana griega se debió a factores políticos como ingresar a la zona euro sin cumplir los requisitos mínimos y ocultar sus déficits, y administrativos como gastar más de lo que producía. Dos rescates por 240 mil millones de euros no lograron resolverla, llevando a Grecia a solicitar un tercer rescate y aplicar duras medidas de austeridad. La salida del euro tendría graves consecuencias económicas, financieras y políticas para Grecia y debilitaría la unión monetaria europe