Este documento resume los principales cambios introducidos por la ley de implementación de la reforma procesal penal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, incluyendo la creación de 10 oficinas judiciales, 173 cargos de funcionarios, y la reasignación del personal existente a las nuevas estructuras judiciales. También establece comités de supervisión, y diferir la puesta en funcionamiento de las oficinas judiciales hasta junio de 2016 para permitir la transición.