Gauss y Weber instalaron la primera línea telegráfica en 1833 en Göttingen, Alemania, uniendo la universidad con el observatorio. El telegrafo fue inventado por Morse en 1840 y utilizaba puntos y rayas para representar letras a través de señales eléctricas. Posteriormente se desarrolló el código Morse para facilitar la comunicación y se mejoraron los dispositivos para permitir la transmisión más rápida de mensajes.