Un polo a tierra es una varilla de cobre enterrada en la tierra que conecta equipos eléctricos a tierra para desviar voltaje perdido y evitar daños. Los polos a tierra horizontales conectan equipos directamente a la barra principal de tierra, mientras que los verticales recorren desde el panel de distribución hasta el suelo. Un telurímetro mide la resistencia del polo a tierra para asegurar que no supere los 10 ohmios y así brindar protección contra descargas eléctricas.