El documento describe brevemente varios pueblos bárbaros que invadieron el Imperio Romano, incluyendo a los francos, burgundios, suevos, anglos y sajones. Los francos establecieron un reino en la actual Francia y Bélgica en el siglo IV. Los burgundios se instalaron en la Galia y otras regiones de Europa central y occidental. Los suevos migraron al suroeste de Europa y se establecieron en la península ibérica en el siglo V. Los anglos y sajones ocuparon territorios