Los perros callejeros viven expuestos a enfermedades, hambre, inclemencias del clima y falta de refugio. Son millones los perros que deben vagar las calles sin hogar ni protección. Aunque no hay estudios concluyentes, pueden transmitir enfermedades a los humanos como la rabia y la sarna. Se necesitan campañas de esterilización, más refugios y sanciones contra el abandono para mejorar su bienestar.