El documento describe el envejecimiento de la población en la Unión Europea, donde el 40% de las personas tienen más de 65 años, la tasa más alta en el mundo. Esto se debe a que las personas viven más tiempo y las tasas de natalidad son más bajas, con menos hijos y matrimonios que duran menos. Además, debido a las oportunidades laborales, Europa tiene gran diversidad social e inmigración, lo que a veces genera xenofobia por el temor a perder puestos de trabajo.