La antigua Roma conquistó España durante un período de más de 200 años, expulsando primero a los cartagineses que eran sus principales rivales en el control del mar Mediterráneo. Los romanos desembarcaron en Asturias en el 218 a.C. y derrotaron fácilmente al ejército cartaginés liderado por Aníbal, ocupando luego con facilidad la costa mediterránea española. El Coliseo romano se usaba para exhibiciones de lucha entre caballeros.