La amistad se da cuando las personas encuentran inquietudes y sentimientos comunes. La amistad verdadera es un tesoro invaluable, y el trato diario con Jesucristo a través de la oración y los sacramentos mejora la capacidad de tener amigos y comprender el significado de la amistad. La amistad requiere dar lo mejor de uno mismo al amigo, y cultivarla a través del tiempo.