El GPS ha transformado la ingeniería y la topografía al ofrecer precisión en la medición y localización a través de una red de satélites. Desde su desarrollo inicial en los años 60 hasta su accesibilidad al público en los 80, el GPS ha impactado diversas industrias facilitando levantamientos topográficos, diseño de infraestructuras y gestión de activos. A pesar de sus limitaciones, el GPS sigue siendo fundamental en la actualidad, evolucionando constantemente y expandiéndose en aplicaciones modernas.