Un sabio que vivía en el Himalaya era visitado frecuentemente por personas buscando consejo para superar sus problemas. En su última audiencia pública, les pidió a las personas que escribieran sus problemas en papel y los mezclara. Luego les hizo sacar un problema al azar de otra persona para darse cuenta de que los problemas de los demás suelen ser peores que los propios. Esto les enseñó a ser más compasivos y dejar en paz al sabio, permitiéndole vivir en soledad como deseaba.