La producción audiovisual se realiza en tres fases: planificación, ejecución y montaje y edición. La planificación es la fase más importante porque es donde se definen aspectos como el presupuesto, los recursos y profesionales necesarios. En la ejecución se materializan las decisiones tomadas en la planificación. Finalmente, en la fase de montaje y edición se seleccionan y editan los mejores materiales grabados.