El protocolo FTP se desarrolló en 1971 para permitir la transferencia de archivos entre equipos a través de TCP/IP. FTP define el formato de los comandos y respuestas para establecer una conexión cliente-servidor que abre dos canales, uno para comandos y otro para la transferencia de datos. Los comandos permiten especificar acciones como descargar o subir archivos de forma eficiente y independiente de los sistemas de archivos en cada equipo.