Este documento establece el protocolo de bioseguridad para la ejecución de actividades económicas, sociales y del Estado durante la pandemia. Orienta medidas de autocuidado como lavado de manos, distanciamiento físico, uso de tapabocas, ventilación, limpieza y desecho de residuos para reducir el riesgo de transmisión del virus. Aplica a todos los sectores públicos y privados del país para proteger la salud de los ciudadanos.