El proyecto HAARP es un programa de investigación que busca modificar la ionosfera, pero sus críticos advierten que podría tener consecuencias catastróficas para el planeta, incluyendo manipulación climática y efectos adversos sobre la salud humana. La versión oficial lo presenta como un avance científico, mientras que detractores como Nick Begich y Jeanne Manning sugieren que es un esfuerzo militar encubierto con el potencial de causar caos en las comunicaciones y el medio ambiente. Las implicaciones del proyecto son preocupantes, abarcando desde el control del clima hasta la manipulación de procesos mentales, lo que ha llevado a una creciente oposición pública.