El documento describe las diferencias entre el hombre carnal y el espiritual. El hombre carnal se rige por sus pasiones y deseos del cuerpo, mientras que el hombre espiritual se rige por el Espíritu de Dios y produce frutos como el amor, la paz y la bondad. También contrasta las obras de la carne como la envidia y la discordia con los frutos del Espíritu. Finalmente, explica que si vivimos según el Espíritu produciremos vida eterna, mientras que si vivimos según la carne solo recogeremos cor