La desalinización es el proceso que transforma el agua salada en agua potable utilizando técnicas como la ósmosis inversa, separando la sal del agua. Esta tecnología tiene múltiples aplicaciones, incluyendo la purificación de agua para abastecimiento humano e industrial, y es esencial para satisfacer las necesidades hídricas en diversas regiones. Un ejemplo destacable es la desaladora de Carboneras, que produce 10,000 metros cúbicos de agua desalinizada al día, destinada mayormente a riego.