Sadako Sasaki tenía 2 años cuando cayó la bomba atómica en Hiroshima. A los 12 años, le diagnosticaron leucemia debido a la radiación. Mientras estaba en el hospital, su amiga le contó la leyenda de que si alguien dobla 1,000 grullas de papel, los dioses concederán su deseo. Sadako deseó curarse y comenzó a doblar grullas, aunque murió después de hacer 644. Sus amigos terminaron las 1,000 grullas en su memoria y para pedir paz.