Sadako Sasaki contrajo leucemia a los 12 años como consecuencia de la radiación de la bomba atómica lanzada en Hiroshima. Mientras se recuperaba en el hospital, su amiga le contó la leyenda japonesa de que si una persona dobla 1,000 grullas de origami, se le concederá su deseo. Inspirada por esto, Sadako comenzó a doblar grullas en la esperanza de curarse de su enfermedad.