Este documento critica la expulsión del pueblo gitano de Francia ordenada por el presidente Nicolas Sarkozy. Presenta fotografías que muestran la dura forma en que la policía francesa trató a los gitanos durante el proceso de expulsión, marginándolos no solo económicamente sino también por ser diferentes. Cuestiona si esta acción fue apropiada para un buen líder y deja abierto el resultado final del conflicto.