El documento habla sobre los dones que Dios le da a cada persona para contribuir y enriquecer a la comunidad de fe. Menciona que los dones están para ser usados y da tres razones por las que un cristiano no usa sus dones: no quiere, no encuentra un espacio adecuado, o desconoce cuál es su don. También habla sobre la responsabilidad de la comunidad de crear espacios para que los hermanos puedan ejercer sus dones.