El documento aborda la situación crítica en la República Democrática del Congo, donde la explotación del coltán, esencial para la tecnología moderna, está relacionada con un conflicto armado que causa graves violaciones de derechos humanos y devastación ambiental. Se destaca que la riqueza del país contrasta con la pobreza de su población, y las multinacionales, junto a ciertos gobiernos, se benefician de esta situación. Se insta a la conciencia y acción individual para informar y reducir el consumo de productos que contribuyen a este ciclo de violencia y explotación.