Este documento describe cómo era la vida de los niños en las décadas de 1970, 1980 y principios de 1990, antes de la era digital y de mayor conciencia sobre la seguridad. Los niños jugaban afuera sin supervisión constante, tomaban riesgos como andar en bicicleta sin casco, y aprendían de sus propios errores. A pesar de los peligros, el documento argumenta que los niños de esa época eran felices y tenían una infancia más libre e independiente.