Este documento ofrece consejos sobre cómo llevar a cabo un ciclo evangelístico efectivo en la iglesia. Se recomienda planificar el ciclo con anticipación, comprometer a la mayor cantidad de personas posible, definir las cinco semanas del proceso de siembra, regado, abono y cosecha, y promocionar el ciclo semanalmente. El objetivo final es traer a los amigos al encuentro de amigos al final del ciclo.