Una mujer invitó a tres ancianos a pasar a su casa para comer, pero ellos se negaron a entrar los tres juntos. Explicaron que uno se llamaba Riqueza, otro Éxito y el otro Amor. La mujer le preguntó a su marido a cuál invitar y él decidió invitar a Amor, siguiendo el consejo de su hija. Cuando la mujer invitó a Amor, Riqueza y Éxito también entraron, explicando que donde haya amor también hay riqueza y éxito.